Feliz Otoño
Carina Acosta | September 22, 2007 | 14:53Hoy es un día diferente, algo ha sucedido desde hace dos o tres días. Tal vez sea sólo una emoción que se vuelve realidad dentro mío, tal vez sean otros progresos y portentos que el designio me acerca, tal vez sea magia, tal vez sea empuje; tal vez todo esto.
Comenzó, a mi entender racional, con una certeza en movimiento. Como el abrirse de una flor dentro del cerebro; tal vez rosa, mejor de loto. Luego, luego vinieron los sueños, sueños diurnos que fueron representados por actores reales en la vida real. Como si la trama de mis deseos fuese representada en vivo y para mí por un actor. Sin más, y a la vista de la falta de total autenticidad (este total se refiere a la sensación misma de un actor en el puesto de otra persona) y vino el tomar una distancia y ver la realidad toda en perspectiva. Me vi cerca de mi sueño, acercándome a pasos agigantados que, de repente, se abrieron a mis ojos.
Y no es solamente mi vecino de abajo, o la vecina de arriba; no es justamente el paso de las visitas en mi cama. No es tampoco la noticia que llega desde la isla negra plantada en puerto rico. Tampoco lo es este recreo (re crear: de volver a crear) en que mi imagen vuelve a ser medio. NO, es MUCHO MAS.
Es verme hoy, sentada en frente a una ventana notando que me rodea el presagio de un sueño que viene tomando forma lentamente y rápidamente a la vez. A veces me pregunto si el desvarío lo provoco sin más y adrede para aprender a estar preparada para el momento en que ese sueño sea tan real como las teclas de esta portátil que HOY SIENTO QUE ESTRENO.
A veces creo que temo porque como humana he de experimentar la emoción de temer; y, en el exacto momento en que esa idea cruza la emoción de mi mente, recuerdo el día que tuve miedo de perder la tristeza. Sin embargo, sé también que la vida florece de circunstancias tan nutridas y plenas como para restar importancia a lo que mi pequeña humanidad de sangre, músculo, piel y hueso pueda ejercer mientras es atravesada por circunstancias y emociones tan diversas en el transcurso del vivir. A veces creo que esto sería como el epitafio de un anciano, un ser más viejo; tengo apenas 37 años. Y, aunque no me ha sido dado el conocer otras personas de mi edad con este tipo de planteamientos, tengo hoy la esperanza puesta en la lucidez. Prefiero verme lúcida o pensante (por introspectiva, filósofa o bohemia; te permito la libertad casi poética de encasillarme en lo que sea necesario para que me veas) a creerme en detrimento o vejez.
Y también, me sé escasa de tiempos; la diferencia es en qué lo empleo. A mi me gusta estar, por ejemplo, sintiendo y vibrando esto que plasmo en mi portátil que pago y que compré. Ni punto de comparación con otras cosas; aunque reconozco que, durante muchos años, creí que quien no tiene una vocación artística se está privando de sentir y vivenciar esta experiencia que a mí me hace sentir tan plena. Y TAN VIVA.
Corrijo; estoy dentro de mi propio sueño.
Cerdanyola Del Vallès, Barcelona – España
2007- 22 de setiembre… FELIZ OTOÑO
Ya cumpliremos años cuando se abran las flores.
If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!






Los lectores dicen…