de SEXanecdotario de Paula
Cuando tenía poca edad, estas cosas pasaban sin que estuviera muy al tanto de ellas; o al menos no me ocupaba de ellas.
En la adolescencia, tenía la creencia de que nunca cambiaban; tal vez esa fuera la base de la promiscuidad que siguió hasta la adultez.
Allí supe que los cambios y las modificaciones de las cosas tienden a adoptar formas diversas que van desde la molestia de la rutina de la tranquilidad, hasta la molestia de la rutina del cambio constante.
Hoy por hoy las modificaciones que se presentan son asumidas e interpretadas con el único fin de la continuidad creativa llamada vida.
La Autora
Extracto de la 1º página y más acerca de la novela

Dicen que…