La desesperación, saga:
a – Mi imaginación necesita palabras, y se las doy, como recostada en medio de mi cerebro, y escribiendo en semicírculo doloroso dentro del cráneo.
b – Hallé una dolencia: necesito más palabras. Que alguien me las preste o saldré a robarlas.
c – Despegaré palabras de los carteles, de las calles, de las mortajas; aprovecharé los trabalenguas para hacer trampa.
d – Huiré sin prisa por las noches hacia la calma y abriré allí las puertas del alma.
Villa Carlos Paz, Córdoba
30.09.1996

Dicen que…